Es el último cuarto intermedio del primer día del juicio por la muerte de Maradona.
Y, a diferencia del resto, Pedro Di Spagna, el médico clínico imputado en la causa, elige permanecer dentro de la sala del Tribunal Oral en lo Criminal Nº3 de San Isidro, a la espera de que se reanude la audiencia y termine la jornada.
Está sentado solo en el último de los banquillos de los acusados, a varias personas de Leopoldo Luque y Agustina Cosachov, que son juzgados en primera fila.
Casi ni los ve.
Como tampoco lo hizo durante la internación domiciliaria del Diez, en la que él no tuvo un rol preponderante, según asegura..